|
Desde que las innovaciones tecnológicas comenzaron su invasión en todos los ámbitos de la vida humana, ésta se ha contagiado de ese permanente cambio que caracterizó al siglo XX y que ahora (más que nunca) caracteriza al siglo XXI; los grandes maestros, científicos, intelectuales, los famosos especialistas y “expertos” se encuentran perplejos ante los altísimos niveles de cambio que definen el mundo de las tecnologías, ¿Quién puede llamarse experto en todas las aplicaciones tecnológicas que se desarrollan día a día en el mundo de la medicina? o ¿Qué experto asegura conocer los diferentes cambios que se están llevando a cabo en el ámbito de la seguridad informática, seguridad de las telecomunicaciones, sistemas anti-intrusión? Cada día surgen 1.500 nuevos virus que retan constantemente los sistemas de seguridad desarrollados por las mejores empresas, algunos fallan y otros pasan las pruebas.
Las tecnologías, como parte de la cultura moderna, han proliferado bajo la consigna de facilitar, colaborar, hacer que algo complejo pueda ser más asequible. Con la invención del automóvil podemos trasladarnos de un lugar a otro en lapsos de tiempo relativamente cortos, sin usar animales o sin desgastarnos caminando; igual ocurrió con los aviones, viajes que se hacían interminables, ahora los hacemos en pocas horas. La medicina, pasó de los remedios naturales a los grandes laboratorios que a través de sus investigaciones logran de manera más acertada saber qué medicamentos requiere determinada enfermedad. De la misma forma, innovaciones que lograron acondicionar (humanamente) lugares, que sin el uso de las tecnologías, serían inhabitables, zonas con temperaturas extremadamente bajas o muy altas. Las tecnologías, hablando en términos sociales, no son un fin, sino un medio, un medio para llegar a otra cosa, o mejor aún, a muchas cosas. De esta manera también se introduce en el mundo del conocimiento y la información con su aporte más revolucionario en las últimas décadas: Internet. La Internet, así como ocurrió con la cultura y su contagio tecnológico, arropó todo lo relacionado con las Tecnologías, de manera que, no se concibe en la actualidad ninguna innovación tecnológica que no ofrezca (potencialmente) conexión con la gran red.
Las implicaciones de toda índole, económico, sociales, culturales, políticas, que ha tenido la introducción y propagación de las tecnologías a través de todo lo que conocemos, han hecho que tengamos que reestructurar conceptos e ideas que fundamentaban la cultura del siglo XX. Ahora hablamos de “seres digitales”, “nativos digitales”, edupunk, tecnosofía, tecnoeconomía, TV digital, educación virtual, computación cuántica, realidad aumentada, inteligencia artificial, homo sapiens digital, psicotecnología, redes sociales, entre otras. Este panteísmo tecnológico nos obliga a cambiar estructuralmente nuestros esquemas mentales, y no podemos abordar sus implicaciones, desde una razón convencional; este cambio de paradigma exige una razón tecnológica que aborde desde su perspectiva la relación de la tecnología con la cultura, entendiendo cultura en sus términos más amplios, este tecno-logos, nos invita a presenciar la evolución de una nueva dimensión humana, donde la tecnologías dejan de ser algo externo para convertirse en algo estructural.
Internet, a diferencia de lo que muchas personas creen, no es una estructura estática, ni siquiera conceptualmente, con el nacimiento de los weblogs, Internet pasó de ser algo tecnocientífico, alimentado por expertos, a algo tecnocultural, alimentado por todos. Así como el río de Heráclito, Internet nunca es la misma, desde las palabras iniciales de este artículo, hasta estas líneas que estás leyendo, se han cerrado miles de páginas y se han creado muchas más, hay millones de personas compartiendo, opinando e intercambiando ideas a través de foros, millones de personas en todas partes del mundo chateando sobre diversos temas, Youtube ha reproducido millones de videos, se están publicando varios libros digitales, miles de artículos que cada personas publica en su blog, se están escuchando millones de canciones en línea y se han subido cientos de millones de fotos que hace minutos no existían, todo esto, desde computadores, PDA, celulares, televisores, MID, etc.
Por las gráficas de crecimiento que delatan todas las estadísticas, es de pensar que esta situación, más que estabilizarse, tiende a crecer exponencialmente, existe tanto contenido en Internet, que el problema ahora no está en la obtención o almacenamiento de la información, sino en los criterios de selección y las herramientas que lo facilitan, no existe desperdicio, porque todo lo que se publica tiene sus interesados, se convierte en desperdicio cuando buscando lo que necesitamos, nos tropezamos con algo que no requerimos.
La generación que Marc Prensky definió como nativos digitales, permanecen conectados mucho más tiempo que cualquier otra actividad que realizan; conectados a través de video juegos, de redes sociales, de celulares, de equipos portátiles... No podemos creer que esas nuevas conductas que hace pocos años no existían, no vayan a configurar una nueva estructura mental para afrontar nuestras realidades; estamos hablando de una nueva forma de pensar, de nuevos razonamientos y nuevas conductas.
|
Cuando yo tenía menos de 30 años veía el panorama que has descrito más o menos cómo tú lo has hecho. Pero ahora que estoy próximo a los 40 años... tengo que decirte que ya he descubierto que "papanoel no existe" ni los "reyes magos tampoco".
Creo que no vas equivocado en el potencial de la misma tecnología en permitir su PROPIA evolución. Es decir, estoy convencidisimo de que unos avances tecnológicos permiten los siguientes, y que además con mayor nivel tecnológico, mayor es la capacidad de generar nueva tecnología. ASí que creo que aciertas cuando dices que la tecnología crece de nivel con un ritmo exponencial.
Pero creo que te equivocas al creerlo tan vinculado a la cultura. Te pondré solo dos ejemplos, que creo que bastarán:
- hubo unos locos griegos de la Grecia Clásica que hace miles de años "inventaron" (descubrieron?) objetos matemáticos como las parábolas. Posiblemente -como digo- sus contemporáneos los tomaban por locos. Y su invento (parábolas) ha permitido hoy las telecomunicaciones satelitales y moviles (antenas parabólicas) amén de otra infinidad de aplicaciones (como ópticas, trayectorias de los astros, etc...). Tú crees que el mérito de su descubrimiento dependió en algún momento del apoyo de sus congéneres?
- otro ejemplo. Precisamente la semana pasada se cumplió el 150 aniversario de la publicación del "Origen de las especies" del científico inglés Charles Darwin. Y hace ya casi una década que los avances en el análisis del genoma humano probaron DEFINITIVAMENTE que la teoría de la evolución de Darwin (a grandes rasgos era correcta). ¿Y sabes qué? todavía la mayoría de la gente en este planeta sigue creyendo que Dios creó al hombre a imagen y semejanza. Y a la mujer de una costilla del hombre. O que el mundo animal y vegetal fue creado en 7 días. ¿Me quieres decir que sigues pensando que los avances científicos/tecnológicos tienen una fuerte vinculación CULTURAL? Ja ja ja...
Vas a perdonar mi atrevimiento, pero mi teoría al respecto es la siguiente:
- la ciencia y la tecnología avanza gracias a unos "locos/as" que disfrutan resolviendo retos y problemas sin respuesta.
- normalmente no son entendidos NI APOYADOS por el 99.999% de sus congéneres (=cultura?)
- ese 99.999% de congéneres USAN esos avances (científicos o tecnlógicos) según intereses normalmente PERSONALES (no "comunitarios" o "culturales" o "sociales"
- es decir, lo que quiero decir es: la relación ciencia-cultura no es tan "bilateral" (o bidireccional) como crees. Más bien es CASI unilateral (unidireccional): los avances científicos/tecnológicos afectan a la cultura en cuanto que posibilita nuevos modos de relación de las personas consigo mismas, con los demás y con su medioambiente.
Siento haberme extendido tanto en el comentario. Pero me gustó tu artículo y creí que merecía una respuesta a la altura.
Por supuesto que he simplificado mucho la cuestión! hay mucha literatura escrita y mucho debate no resuelto en cuanto a la interacción entre las "evoluciones respectivas de las diferentes naturalezas humanas": ciencia/tecnología, economía, cultura, etc...
Oye, por lo demás creo que es un tema muy interesante para hablar con una copita en la mano, en una noche de verano :P
Un saludo!
SERGI