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Debido a la poca actividad y frecuencia de post con la que alimento este blog me siento liberado de la responsabilidad de tener que disculparme por no haber publicado nada en los últimos 3 meses; ausencia que justifico no por falta de ideas ni de cosas que decir, sino por falta de tiempo para organizarlas y escribirlas.
Adquirí recientemente mi último gadget en tecnologías móviles. Quise compartir algunas impresiones sobre las dos semanas de uso que cuento y resaltar algunos de los aspectos que podrían ser interesantes para alguien que piense en comprarlo.
El equipos es el Nokia E7, el cual ya cuenta con miles de reviews en todos los idiomas. Antes de este, tuve un Nokia E71 que utilicé desde el año 2008 y que no había cambiado, primero, porque durante muchos meses fue suficiente para todas las tareas que requería, segundo, porque luego que comencé a extrañar algo mejor, ninguno de los equipos emergentes convencían mis deseos de compra, ni Nokia, ni ninguna marca cercana. El Nokia E71 comenzó a lucir lento al incorporar las aplicaciones de oficina actualizadas y que ya no se conformaban con el procesador ARM 11 de 369 MHz. Además de eso, la cámara, ni siquiera en sus inicios fue algo loable. Sus 3,2 MP no rescataban al terrible lente con que precariamente captura la realidad; en general, Nokia nunca me ha convencido con sus cámaras, ni siquiera en los equipos que utilizan ésta como el “gancho” de venta. En ese sentido, extraño todos los Sony Ericsson que tuve antes del E71 y los cuales hacían milagros con sus cámaras de 1,3 MP; tal fue el caso del K700i por nombrar sólo un digno ejemplo. Entre el Nokia E71 y el E7 hubo un período corto pero oscuro en el que por falta de algo mejor tuve en mis manos un HTC TyTN II. El teléfono es tan malo que no vale la pena reseñarlo, ni destruirlo con críticas, tiene fallas de hardware y de software ineludibles, irreparables, imparchables e imperdonables; corrijo, no hay fallas de software, la falla es el software; no porque esté en contra de Windows, al contrario, me gustan y uso muchos de sus productos; pero es que el Windows Mobile 6.1 es sumamente malo, es un aborto de Sistema operativo, incompleto y falto de funcionalidades que ya han sido resueltas hace años por otras casas de software. En cuanto a la marca y su hardware, los 2 o 3 teléfonos HTC que he tenido nunca terminaron de convencerme.
Al adquirir el Nokia E7 buscaba un teléfono potente para oficina pero que me brindara algunas opciones multimedia no tan básicas, para ser sincero, aunque sea una buena cámara. El teclado qwerty es innegociable, ni siquiera en los iphones donde el tacto es casi mágico puedo trabajar con teclados táctiles, me gusta el touch screen pero no para escribir. Me decidí por el Nokia E7 porque trae una cámara parecida al N8, y al mismo tiempo las prestaciones de un smart phone para oficina; en cuanto al Sistema operativo no me desagradó el Symbian S60 en el Nokia E71, así que tenía curiosidad por experimentar con el Symbian 3. En términos generales el equipo es bueno, y prefiero adelantar aquí el veredicto por si no quieren seguir leyendo: no me arrepiento de haberlo comprado ni hubiera preferido (ahora que lo conozco) comprar otro equipo con el mismo costo o aproximado. La cámara cumplió mis expectativas, no tanto por los 8 MP sino por la calidad del lente y el doble flash que permite tener buenas fotos con poca luz. El teclado qwerty es muy ergonómico, pienso que igual de cómodo que el de los últimos blackberrys los cuales se caracterizan precisamente por un buen teclado. En cuanto al almacenamiento, no hay posibilidad de aumentar los 16GB que trae, por esto te ofrecen integrado el servicio de USB on-the-go el cual te permite conectar unidades de almacenamiento USB directamente. El procesador es bueno y suficiente quizá porque se apoya en la gestión de gráficos a través de un chip independiente, sin embargo, me hubiera gustado al menos alguna diferencia positiva de velocidad en relación al N8. El punto negativo se lo gana la batería, no se si es que el mundo de los gadgets y de la integración de servicios y los dispositivos multiuso avanza más rápido que el de los fabricantes de batería, pero pareciera que fuera un problema común a todos los smartphones o incluso laptops, fíjense por ejemplo que las diferencias de rendimiento y poder de una laptop actual de 800$ o 1000$ es abismal con la de un equipos portátiles de hace 10 años; sin embargo las diferencias con la batería no son tan amplias. El uso que le doy al equipo creo que es bastante promedio, prácticamente no escucho música en él, mucho menos veo películas, la función de GPS apenas la enciendo cuando lo requiero, hago y recibo pocas llamadas, con respecto a la mensajería instantánea quizá tengo un uso por encima del promedio, no obstante, es injustificable que la batería muchas veces se agote a las 6 u 8 horas de uso; por otra parte, aunque quisiéramos tener una de backup, no ofrece facilidad de cambiarla sino es prácticamente operando el teléfono, esto lo hicieron con el fin de evitar que se desprendiera por algún golpe o mala manipulación, no obstante, creo que es una de las debilidades más notorias.
En cuanto el software, estoy conforme, definitivamente es una mejora en relación a la serie S60. La relación e integración con OVI (que ya se ve en el S60) aquí es patológica, te obliga a tramitar casi todo a través de ella, incluso las redes sociales.
Algo digno de mención es que, para aquellos que utilizan su equipo móvil casi como una computadora verán los procesos de migración de datos como un viacrucis que deben realizar cada vez que cambian el equipo y si la migración implica cambio de plataforma es una verdadera pesadilla; en este caso, fue transparente. Al encender el teléfono me pidió prender el Bluethooth de mi antiguo Nokia E71 y de forma inalámbrica sincronizó los dos teléfonos incluyendo todo lo que quisiera, hasta los mensajes de texto; lo cual permitió que pocos minutos después de haberlo encendido ya lo usaba como mi teléfono principal. La pantalla AMOLED Clearback de 4” es un lujo y particularmente aplaudo la visión panorámica 16:9 que rige en esta gamma de equipos. En cuanto al tamaño, es un poco más grande que el N8 debido a la pantalla, sin embargo, es un teléfono de poco grosor, mucho menos que el N900, y muy parecido al E71, tanto en tamaño como en peso; si pensamos en las prestaciones que ganamos, no hay duda que vale la pena el incremento de tamaño y peso.
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Hace años tuve un N95, del que me impresiono sus funciones multimedia ,hasta que despues de 2 años de uso y claro está, varias caidas...se me malogro el "Cable Flex", tipico en los modelos slider...esto me costo casi un equipo nuevo...ya que despues que lo cambiaron "originalmente" al mes se volvio a malograr pero ya con una leve caida, por ahorrar lo mande arreglar en otro "sitio"y PEOR!!! de alli JURE NUNCA MAS un slider..hasta que probe la Serie E con el E72-02..fue un maquinón!!! era mi brazo derecho en mi trabajo y el control del negocio que manejo y como no era Slider, todo en un solo modelo clasico...pense que seria el equipo que se quede conmigo mas tiempo, por la productividad que me daba,pero me lo robaron al medio año...de enojo compre un X3-02...FATAL!! o al menos no para mi rubro y cuando aparecio el N8 me anime por esa tegnologia nuevamente multimedia y darle el uso que aguante para mi trabajo y por todas las cualidades que ofrecia..pero al agotarse en mi ciudad,lo mejor que hay en mi mercado ahora es otra serie E, el E7, el trauma viene otra vez!!! SLIDER!!??? claro que prefiero mil veces un teclado Qwerty y una pantallaza para ver mis archivos, donde pueda ver, editar y enviar archivos de mi oficina, buena calidad de sonido, una buena camara(por eso pense en el N